
Leí la teoría en el blog de Batiduende por primera vez, aunque no la posteó él y fué un rip off ecuatorianizado de
este artículo. La teoría explica, con didácticos ejemplos de changuitos, cómo es que no me interesa si te cago o no la madre en éste, tu ameno ciberespacio, amiguito anónimo número serial 40495685456-RG94859.
Te haré una versión cincominutera con gatitos, porque a todos nos gustan los gatitos y a mi personalmente me cagan los changos, asi que, bien: imagina que tienes un gatito al que amas y adoras con todo tu sistema circulatorio. Ahora, imagina que tienes 5: uno es tranquilo y dócil, otro se roba el papel de baño, otro te llega por atrás todo el tiempo y te brinca en la espalda mordiéndote el lóbulo de la oreja haciendo que lo persigas por toda la casa... los otros dos son equis, pero igual tus gatitos a los que amas y adoras con todo tu sistema circulatorio.
Ahora imagina que son 100.
Hasta qué número se te comienzan a cruzar los cables y ver que este gato es en realidad gata y no aquél que... cual quedamos que era el que se roba el papel de baño??
Aunque todos los gatitos sean criaturas del señor, comienzan a "cosificarse".
De acuerdo a un estudio que se hizo, se determinó que el número de personas que el ser humano promedio considera como "personas" orbita alrededor del 150. Fuera de ese número, la gente comienza a cosificarse, al igual que los gatitos.
Tú, amigui anónimo, eres una cosa para mí. Un personaje hecho de bits que tal vez jamás me vaya a topar en la vida, so... por qué molestarme en "caerte bien"?
Asimismo, entiendo que yo sea una cosa para tí, y que si por algún motivo me ves en la calle, tal vez pienses "hey! esa es la perra engreìda del blog del ojote verde!"... y pases de largo. No vas a venir a decirme en mi cara todo lo caguengue que soy, entre otras cosas, porque necesitarías ser un subnormal profundo para hacerlo. Sería como salir a la calle en bikini.
Si no fueras un anónimo plano y unidimensional, tuvieras identidad y yo pudiera reconocerte en la calle, probablemente diría para mis adentros "hey! ese es el anónimo malacopa!", pintaría una media sonrísa y seguiría en lo mío, pensando en lo poco que lo refleja a uno el mundo internetero...
... y lo divertido que eso es :)