jueves, julio 17, 2008

Del por qué de las expresiones

Hay dos expresiones que utilizo cotidianamente en mi círculo social cercano: "Ay, Petersen!" y "Lógica de Hámster". Me sucede con frecuencia que igual me son útiles con gente fuera de ese círculo, pero al no conocer ellos el contexto, tengo que explicarles la historia una y otra vez. Para evitar la fatiga, escribo la siguiente entrada, así a la siguiente sólo los mando a leer y listo.

AY! PETERSEN!

Estudiaba yo los últimos semestres de la carrera cuando nos impartían clases de relleno de ésas que le sirven a los alumnos para "filosofar" sobre la vida y rellenar el anecdotario como pavo navideño. Nuestro profesor era un señor otoñal de apellido Petersen, quien, en su años mozos también era estudiante de nuestra H. Universidad Jesuita.

"Los salones no eran como hoy día"- decía él -"la infraestructura dejaba mucho qué desear. En época de lluvias, por ejemplo, las aulas del primer piso se inundaban y los contactos se mojaban. Tenías que secarlos con secadoras para cabello"


"Y... ¿dónde conectaban las secadoras?" dijo una voz al fondo.

Todos nos reímos hasta que el profe dió la explicación de que "se traiiiiaaa una extensioooon del seguuuundooo piiiisooo para conectaaar las secadooooraaass". Sehhh, ya sabemos... no arruine el chiste!!


Desde entonces, dentro de mi círculo social, se le denomina "Petersen" a aquélla persona que arruina un momento kódak dando explicaciones técnicas de por qué el chiste no tiene fundamento... como aquélla vez en la que imaginábamos cómo se desarrollaría un Batman en México y en lo gracioso que se vería cuando el chofer del bus lo dejara con la mano estirada en la parada del camión... luego un Petersen nos hizo soplarnos una explicación de cómo eso no sucedería pues Batman se agarraría de la defensa con su látigo y se impulsaría al techo del vehículo.


LÓGICA DE HÁMSTER

Si en algún punto de tu vida has tenido un hámster y éste en algún punto de la suya ha tenido más hamsters, seguramente te habrás dado cuenta que por alguna extraña razón se los come. Explicaciones veterinarias hay varias, una de ellas es que lo hacen "por protegerlos": cuando asomas tu cabezota para ver a las crías, el hámster recién parido cree que les vas a hacer algo... así que prefieren comérselos. Así como si vieras un coche en la lejanía, y como cabe la posibilidad de que pudiera atropellar a tu mejor amigo en la curva decides aventarlo al barranco contiguo para salvarlo antes que nada pase.





Hay muchas más expresiones del dominio público que utilizo de modo cotidiano sin detenerme a pensar en por qué son como son, o de dónde salieron. Hasta la fecha, no sé cómo definir o traducir la palabra "chale" de un modo satisfactorio.
Veníamos el otro día en el coche de mi wey Heman, Karne, él y yo, cuando él le pregunta a Heman si ella lleva puesto el cinturón de seguridad. Ella dice que no, a lo que él, con todo y su problema de sinceridad europea a cuestas, le dice que mejor se lo ponga porque, en caso de tener un accidente, él corría el riesgo de morir aplastado por el cuerpo de Heman proyectado hacia enfrente. Heman se quejó, Karne rió estrepitosamente y yo le dije al wey "Jaja... te pasas!!" Ël se me quedó viendo con cara de o_O . No supe si era porque lo del cinto lo decía en serio, o porque no entendió la frase, pero al reaccionar igual con la frase "nos estás dando el avión", reparé en el poco sentido que tienen muchas de las frases que utilizamos coloquialmente, y me pregunto... ¿de dónde habrán salido?





1 comentario:

mrtnclzd dijo...

ocasionalmente yo no entiendo algun chiste bobo de mis compa;eros. trato de explicarles que no es como ellos dicen si no de tal otra manera. termino convirtiendome en un Petersen. jaja